Departamento de Producción Vegetal
Cátedra Silvicultura

Fundamentación

La Real Academia Española define Arboricultura como el cultivo de los árboles y, por extensión, la enseñanza relativa al modo de cultivarlos.

Arboricultura se incorpora a la curricula del Ingeniero Agrónomo en el segundo cuatrimestre de 4° año para abordar los conocimientos inherentes a la tecnología de producción de las principales especies arbóreas, frutales y forestales, de interés agronómico para el país.

La Arboricultura, que en su origen era empírica y se realizaba con la finalidad de satisfacer necesidades elementales, se ha transformado en una Arboricultura moderna, más científica que empírica, cuyo objetivo es satisfacer la demanda de un mercado consumidor cada vez más exigente.

Por otra parte, en la actualidad la sustentabilidad constituye el concepto central al estudiar la compleja relación entre ambiente y economía. La habilidad del hombre para modificar el ambiente con destino a la producción está fuera de discusión, pero es menos evidente su capacidad de aprovecharlo manteniendo su vitalidad y beneficio económico perdurable.

Uno de los desafíos de la arboricultura moderna es incidir sobre la producción frutícola y/o forestal para satisfacer las demandas de un mercado cada vez más exigente en un marco de sustentabilidad ambiental.

El árbol, con su particular estructura y su natural capacidad estabilizadora del ambiente, se incorpora o se conserva en los sistemas de producción como una salida rentable o como la única herramienta capaz de evitar la degradación provocada por el manejo abusivo de los recursos naturales.

En este marco, resulta indispensable que el ingeniero agrónomo cuente con los conocimientos necesarios para el manejo y aprovechamiento sustentables de las principales especies arbóreas. Contribuyen a este espacio curricular dos espacios curriculares: Fruticultura y Silvicultura.

La Silvicultura se define como: La ciencia mediante la cual se crean, se conservan y regeneran los bosques, aprovechándolos de un modo continuo y con la mayor utilidad posible. Ya sea por motivos de la economía de mercado, como por exigencias imperativas de un ecosistema frágil en condiciones de extrema aridez o excesiva humedad, el árbol se incorpora o se conserva en los sistemas de producción como una salida rentable o como la única herramienta capaz de mantener la estabilidad del sistema.

Por ello, es indispensable que el ingeniero agrónomo conozca las pautas básicas de producción, conservación, manejo y recuperación de masas boscosas, puesto que existen sistemas de producción que combinan la actividad forestal con la agropecuaria.