Ribbon Lina Seisdedos Logo Reforma UNC
Inicio      Noticias      Una egresada de esta Facultad, que no sabe de fronteras

Una egresada de esta Facultad, que no sabe de fronteras

Continuando con el ciclo “Agromujeres”, este martes ofreció una charla en la Biblioteca de la Facultad, Analía Ramos, “Una agrónoma sin fronteras”, que llevó su trabajo durante más de tres décadas, a diferentes países de África y Asia.

  Publicado el 28 de May, 2019  
título

Ing. Agr. Anaía Ramos, “Una agrónoma sin fronteras”

Amor, solidaridad, compasión, dolor y resiliencia, son algunos elementos clave a la hora de entender la magnitud de su misión.

A poco de recibirse en esta Facultad, la flamante ingeniera partió en misión a África como laica consagrada. Allí realizó su trabajo en varios países en los que convivió con diferentes pueblos originarios, interactuando con sus hombres y mujeres desde lo humano y lo profesional, aplicando sus conocimientos.

África y Asia fueron su casa durante la mayor parte de su vida y hoy se desempeña como responsable de la logística en un campamento que la ONU tiene en Kabul, Afganistán, para quienes tuvieron que tejar todo escapando de la guerra y hoy vuelvan a su país sin tener nada ni nadie.

El decano de la FCA-UNC, ing. Agr. Juan Marcelo Conrero, le dio la bienvenida, ante una biblioteca colmada por un público ansioso por escuchar su testimonio. El decano destacó “la noble tarea que desarrolla Analía, que debería llenarnos de orgullo porque ella es producto de esta Universidad y de la educación pública”.

El ingeniero Conrero resaltó también la importancia de la solidaridad, un valor fundamental que hay que inculcar a los estudiantes para que sean mejores profesionales y mejores personas.


El momento de charla estuvo moderado por la periodista María Eugenia Pasquali y Analía contó experiencias de vida a lo largo de 30 años transitando como mujer y profesional, en los lugares más inhóspitos y peligrosos del mundo.

Recordó su paso por distintos países de África, como laica consagrada de la Sociedad Misionera Africana, trabajando con distintas tribus, aprendiendo su idioma, sus costumbres, su forma de pensar, para poder aportar sus conocimientos y adaptarlos a las distintas necesidades.

Liberia, Costa de Marfil, Ghana, fueron sus primeros destinos en los que desde su profesión fue “el Evangelio hablado”, para mucha gente que no sabe leer ni escribir. “Trabajé muchos años como ingeniera agrónoma en la parte de extensión rural y después me entrené como partera para trabajar en el hospital en mis horas libres”, contó.

Una de las particularidades de su trabajo fue la necesidad de “reinventarse” y aplicar conocimientos básicos y generales, a producciones que desconocía. Tuvo que aprender al mismo tiempo que enseñaba. Por ejemplo relató que en una región de Ghana se come una especie particular de caracoles habituales en tiempos de grandes lluvias, pero para preparar los terrenos para la próxima cosecha, se incendian y se talan los árboles, con lo que se producía la pérdida de sus alimentos. Eso la llevó a buscar la forma de criar los caracoles de otra más manera más productiva y provechosa. “La agronomía te da las herramientas; después tenés que adaptar los conocimientos”, afirmó.

Para finalizar su charla, Analía pidió a los presentes: “Vuelvan a las raíces, no todo es por Whatsapp. La gente se olvida del ser humano, tienen dos o tres teléfonos y no hablan a la cara de las personas”.

En la oportunidad, el ingeniero Conrero hizo entrega de una bandeja y un ramo de flores en reconocimiento por su destacada labor humanitaria

El de la Ing. Agr. Analía Ramos fue un testimonio de vida maravilloso, ante un auditorio emocionado, que siguió en silencio y atención cada uno de sus relatos. Ella sin embargo sólo repitió una y otra vez: “Yo no soy para nada importante”, destacando que lo que vale es la tarea que se hace por los que más necesitan.

Sostiene que la Facultad de Ciencias Agropecuarias ha sido su familia y por eso vuelve cada vez que puede, como en esta oportunidad. La esperamos la próxima.