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Economía circular, cuando nada se pierde y todo se transforma

“Economía circular: sinergia de maíz, producción de carne y energía”, es el tema que abordó este martes en la FCA-UNC, el ingeniero industrial Andrés Aguilar Benítez, presidente de Las Chilcas SA.

  Publicado el 28 de November, 2018  
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El ingeniero industrial Andrés Aguilar Benítez hablando de "Economía circular"

Organizada por el Centro de Estudiantes de la Facultad, el martes 27 se realizó una charla que atrajo la atención de docentes y alumnos, en la que el expositor mostró cómo una empresa agropecuaria familiar  cordobesa, aplica esta modalidad.

La economía circular es un concepto económico vinculado con la sostenibilidad, que pretende que el valor de los productos, los materiales y los recursos, se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible y que se reduzca al mínimo la generación de residuos. Dicho de otra manera,  busca el aprovechamiento de recursos donde prima la reducción, la reutilización y su reciclaje.

Aguilar Benítez indicó que la economía circular “permite que las distintas unidades de negocio de una empresa, hagan sinergia unas con otras y los residuos de una unidad de negocio pasen a ser los insumos de otra unidad y así se potencia cada unidad de negocio, generando cada vez más valor dentro de la empresa”.

En su charla contó cómo fue la evolución de un campo del norte provincial, que pasó de ser un establecimiento tradicionalmente ganadero a uno agrícola-ganadero, posteriormente a uno agrícola-ganadero-porcino, al que luego se le incorporó la industria del etanol y finalmente se terminó de hacer sinergia entre las distintas unidades para finalizar en la bioenergía.

“Cada unidad de negocio se potencia así misma con los insumos de otra unidad. “Por ejemplo, nosotros hacemos alcohol en base a nuestra materia prima principal que es el maíz. Los subproductos del alcohol se los damos de tomar y de comer a los animales. Las heces de los animales las colocamos en un biodigestor que produce biogás con el que se alimenta la planta de alcohol, y sus residuos, ricos en nitrógeno y fósforo, van a fertirregar las hectáreas que se van a sembrar nuevamente con maíz”, explicó.

Finalmente, Andrés Aguilar, dijo que la empresa siempre tuvo como objetivo darle valor agregado en origen a su producción, principalmente teniendo en cuenta que el campo se encuentra situado a 700 kilómetros y que reduce la rentabilidad. “Así fue como llegamos a hoy, en que toda nuestra producción agrícola no sale del campo y  no sólo no alcanza con ella, sino que tenemos que salir a comprar maíz en la zona o alquilar campos para hacernos del maíz, porque no nos alcanza con el que producimos”, comentó.